Mi humilde opinión

Los hijos del bit

Septiembre 29, 2008 · 3 comentarios

Con destrezas innatas heredadas como por arte de magia y con cualidades inimaginables ni para el mismo Julio Verne, deambulan en sus burbujas de LCD entre nosotros. Absortos. Asustados. Evadidos. Ausentes de la realidad real. Impávidos. Aletargados. Invernan entre ceros y unos. Incomunicados en la era de las comunicaciones. Son los hijos de los “hijos del Rock and Roll”.

Pertenecen a una generación degradada. Sus antecesores, marcados por la revolución de las inquietudes, de los sentidos, de las artes, fueron impregnados en la misma calle de sentimientos, de cambios sociales y políticos, de convivencia, de lucha, de éxito y de fracaso. En ese recorrido lineal del tiempo desde entonces hasta hoy el cambio es grande. Muy grande. Son décadas cercanas pero a años luz de distancia tecnológica y materialmente hablando. Un porcentaje muy elevado de lo que rodea a los hijos del bit no existía hace 20 años.

La diferencia entre las dos generaciones quizá venga marcada por esa progresión aritmética que ha supuesto la revolución tecnológica. El messenger ha sustituido al contacto real, a la calle, a la cercanía. Las videoconsolas se han llevado por delante a las chapas,  los petos,  la comba y a las trompas. Ahora, los sentimientos de los hijos del bit están rodeados de un cristal frío que les aísla de la realidad. Les cuesta traspasar la barrera que les aleja de nosotros. ¿Habrá que romperla para liberarlos?.

Dudo, que los problemas de esta oscura generación tan azulada, fueran muy diferentes de los nuestros. Lo que cambia radicalmente es la forma de afrontarlos. No es bueno generalizar, y no todo es negativo, pero lo que verdaderamente se hecha de menos son los valores, la implicación en la mejora de nuestra sociedad. Parece ser que a ellos ya les va bien, ¿para qué cambiar?.

Quizá la culpa sea nuestra.

Categorías: Opinión

3 respuestas hasta el momento ↓

Dejar un comentario